Cómo preparar un debate político

Los debates políticos no solo se dan en las campañas electorales.

Cada vez tienen más fuerza y se convierten en un elemento fundamental para tratar de convencer a la importante masa de electores que todavía no tienen decidido su voto, intentando impactar en los indecisos.

Estamos acostumbrados a ver en televisión los grandes debates entre los candidatos de los principales partidos que optan al gobierno, sin embargo, muchas son las ocasiones a lo largo de la legislatura en la que se dan las circunstancias para debatir con nuestros adversarios políticos.

Sean los que sean los motivos por los que los debates políticos son importantes, tanto a nivel nacional como autonómico, regional o local, son numerosos.
El primero de ellos, es que ya todas las campañas son atípicas. Para evitar el entendible cansancio de la ciudadanía, los partidos tienden a disminuir su presencia en la calle evitando por ejemplo las vallas y banderolas electorales. Además, los debates se han vuelto virales gracias al seguimiento en directo en internet y las redes sociales, lo que hace que un debate pueda inclinar la balanza hacia un lado, o hacia otro. Y no nos olvidemos del uso de mensajerías tipo Whatsapp en donde muchos debates se hacen de forma simultánea con nuestros contactos.

Cómo preparar un debate político

El trabajo previo de los equipos del candidato es clave. Y en este trabajo, nada se deja al azar. Se cuida la vestimenta, la forma de hablar o cómo mover las manos, el discurso y el tono empleado, todo está bajo la reflexión y la atenta mirada para ofrecer la mejor imagen del candidato.

  1. Revisa el formato de debate político. El primer paso para preparar un debate es conocer tanto el formato como las condiciones del debate. En unos casos, vendrán dados por los organizadores del debate. En otros, habrá negociación entre partidos y organizadores con el fin de fijar su desarrollo. En este punto, es importante conocer los turnos, el tiempo de las intervenciones, los temas a tratar, y por supuesto, la escenografía.  Es importante que el candidato tenga toda la información, y que incluso conozca el espacio previamente para que se sienta seguridad.
  2. Estudia al contrincante. Tan importante como preparar bien la intervención propia es conocer a los adversarios que participarán en el debate. En este sentido, el equipo de campaña deberá proporcionar al candidato vídeos con las intervenciones del resto de candidatos que participarán. Estudia su estilo, sus habilidades, cómo lanza sus mensajes, qué hace para descolocar a sus oponentes…
  3. Prepara tu estrategia. Por muy natural que parezca un candidato, siempre hay un trabajo previo. Prepara los temas (los que saldrán seguro, y los que puede que salgan). Estudia tus puntos débiles, y los temas que sabes que pueden ser motivo de ataque por parte de los adversarios. Busca datos, estadísticas, y prepara la intervención con respuestas breves y contundentes para responder a las críticas de tus adversarios.
  4. Selecciona los principales mensajes que quieres transmitir. Si no organizas bien tus mensajes, puede que estos no lleguen a la audiencia. Bien porque se han disuelto entre tanto mensaje, bien porque tus contrincantes te lleven a su terreno y tus mensajes se diluyan en esa confrontación. Por eso, es importante que articules tu intervención y que determines cuáles van a ser los mensajes que quieres que calen entre los espectadores, y que los repitas en varias ocasiones. Prepara un discurso cohesionado y con un hilo argumental para que se vea que no has dejado nada al azar y que tu proyecto político tiene coherencia.
  5. Centra tus ataques. De nada sirve atacar a diestro y siniestro. Determina quién es tu principal rival, y cuáles son los temas en los que te interesa focalizar tus esfuerzos. Si te descentras y repartes a todo y a todos, tu esfuerzo se disipará.
  6. Transmite seguridad en tus intervenciones: La gente quiere líderes que sepan de lo que hablan. Así que prepara el debate, estudia los temas que pueden salir, y controla los conceptos de los distintos campos para que se vea que sabes de lo que hablas, y a la vez, para que puedas seguir el debate y contra argumentar el discurso de tus contrincantes.
  7. Busca argumentos novedosos. Si vas a decir lo de siempre, probablemente el debate no te sirva de nada. Buscar argumentos novedosos para sorprenden a los espectadores, pero también para dejar fuera de juego a tus rivales. Además, nuevas ideas aseguran titulares en los medios y espacio en las redes sociales.
  8. Conecta con las personas: transmite emociones. Al ciudadano medio le aburren los políticos. Y en un debate, ese aburrimiento puede provocar que los espectadores cambien de canal. Para solucionarlo, intenta conectar con las personas transmitiendo emociones, y olvidando términos demasiado técnicos que solo pueden conseguir que la audiencia desconecte.
  9. Piensa en las redes sociales. Además de la batalla en televisión, ahora los debates también se ganan y se pierden en las redes sociales. Particularmente, en Twitter. Por eso, piensa en frases cortas y con enganche que sean llamativas y fáciles de recordar para que los miembros de tu equipo y los propios espectadores puedan tuitear tu intervención.
  10. Grábate para corregir tus posibles defectos. Si no tienes demasiadas tablas en estas lides, una buena opción para corregir tus fallos es grabarte en un ensayo. Descubrirás tics, palabras que repites demasiado, posiciones inadecuadas, expresiones que no suenan todo lo bien que deberían, o incluso un tono de voz que no es adecuado. Al ver cómo te desenvuelves ante la cámara, podrás corregir todos esos problemas. Lo importante es transmitir firmeza y confianza.
  11. Las claves, tus intervenciones para abrir y cerrar el debate. Son dos de las partes más importantes en cualquier debate. Tu intervención inicial dará señales a la audiencia de lo que le espera. Si te ve nervioso, descentrado o con mensaje poco estructurado, habrás perdido varios puntos frente a tus adversarios. Por su parte, tu intervención final será lo que probablemente recuerden los espectadores, y puede que los medios de comunicación extraigan de ese punto los aspectos que reseñarán de ti.
  12. Acompaña tu expresión oral con tu lenguaje corporal. Si tu mensaje es importante, lo que transmites con el lenguaje corporal es igual o más. Para causar una buena impresión en tu audiencia, tendrás que modular el tono de voz, estudiar los gestos, las miradas, y por supuesto, eliminar esos tics que solemos repetir en el día a día o sobre todo, cuando estamos nerviosos. Eso sí, modular no significa ser artificial. Esa artificialidad también se nota, y la audiencia, y los electores, terminan penalizándola.
  13. Cuida tu ropa y tu imagen. La imagen es importante, y por tanto, tendrás que vestir de manera adecuada. Eso significa que sea acorde a tu estilo y personalidad. De una manera que la ropa que elijas te represente, pero que también quede bien en cámara y no cause problemas a nivel de imagen (tipo brillos, rayas o cuadros que hagan que el espectador pierda la atención sobre ti).

¿Se te ocurren más cuestiones a tener en cuenta a la hora de preparar un debate político? Puedes compartirlas en los comentarios de este artículo.

¿Necesitas preparar un debate político o alguna intervención pública? Puedes enviarme un correo sin compromiso y te diré en qué te puedo ayudar.

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